Ojo Seco

¿Qué es el síndrome del ojo seco?

Nuestras lágrimas son segregadas por las glándulas lagrimales y reciben el aporte de unos aceites naturales generados por unas glándulas sebáceas situadas en los párpados. Estas glándulas reciben el nombre de glándulas de Meibomio y cuando no funcionan correctamente la lágrima presenta una composición mucho más acuosa y volátil. Esto hace que se evapore más rápidamente y nos obliga a parpadear con más frecuencia para poder hidratar el ojo y evitar la sensación de ojo seco. ‍Esta situación anómala se conoce como síndrome del ojo seco. Es una enfermedad multifactorial cuyos principales síntomas son las molestias oculares, alteración de la visión e inestabilidad de la película lagrimal que puede afectar gravemente a la calidad de nuestra visión e incluso provocar trastornos oculares más graves.

Recupera la calidad de la lágrima

El ojo seco es una de las afecciones oculares más molestas. Está provocado por la incorrecta lubricación de la superficie ocular. Esto nos produce una sensación de sequedad o de arenilla dentro del ojo, de modo que nos vemos obligados a parpadear constantemente para intentar hidratar el ojo, o bien hacer uso de lágrima artificial. La raíz del problema se encuentra en la obstrucción de unas glándulas, denominadas glándulas de Meibomio, encargadas de lubricar con aceites naturales la propia lágrima. Esto hace que la lágrima sea demasiado acuosa, que se evapore más rápidamente y que tengamos la necesidad constante de parpadear para volver a lubricar el ojo.

En nuestra consulta contamos con múltiples alternativas para estimular y mejorar la normal secreción de estas glándulas y volver a recuperar la calidad de nuestra lágrima en muy poco tiempo.

    Termoterapia

    Mediante la aplicación de una máscara que produce calor sobre los párpados se consiguen desbloquear los orificios de salida de las glándulas de Meibomio. De esta manera se mejoran tanto la composición como la calidad de la lágrima.

    Endoret (plasma sanguíneo)

    Se realiza una pequeña extracción de sangre y mediante un mecanismo de centrifugado se separa el plasma del resto de componentes sanguíneos. El plasma obtenido es rico en una sustancia denominada factores de crecimiento, que poseen un gran poder regenerador. El plasma se le entrega al paciente en unidades monodosis para que se vaya aplicando a lo largo de unos tres meses aproximadamente. Con ello conseguimos mejorar la lubricación de manera natural. El plasma ha de conservarse en nevera durante todo el período de aplicación y se va sacando una unidad cada día hasta finalizar el tratamiento.

    Luz pulsada IPL

    Es un tipo de luz muy específica que estimula la secreción de las glándulas de Meibomio para conseguir una mejora de la calidad de la lágrima. La aplicación de la luz pulsada se realiza en consulta y duran tan solo unos segundos. Posteriormente, se complementa el tratamiento con la aplicación de una máscara con otro tipo de luz modulada que produce calor y ayuda a consolidar el tratamiento. Normalmente se necesitan unas tres sesiones para conseguir una mayor efectividad.

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