Presbicia (vista cansada)

¿Qué es la presbicia?

La presbicia o vista cansada es la pérdida de acomodación -de poder enfocar- del cristalino.

El ojo enfoca las imágenes con la ayuda de dos lentes: la córnea y el cristalino. La córnea es una lente fija que no puede variar ni su forma ni su tamaño. El cristalino en cambio es una lente que está unida a un músculo que permite variar su forma y, por lo tanto su potencia. Gracias a estos movimientos podemos enfocar las imágenes tanto lejanas como cercanas. A partir de los 45 años el cristalino se va endureciendo y perdiendo elasticidad. La consecuencia es que el músculo encargado de variar su forma (músculo ciliar) es incapaz de hacerlo y se pierde la capacidad de enfocar -o de acomodar-.

Cuanto más lejanas están la imágenes más relajado esta el músculo ciliar, pero a medida que nos vamos acercando un objeto el músculo se va tensando para ir enfocando. Es por esto que cuando el músculo pierde esta capacidad de acomodar no podemos enfocar correctamente sobre los textos u objetos más cercanos.

Cirugía de la presbicia

La Presbicia o Vista Cansada aparece cuando el músculo que permite que el cristalino cambie su forma y tamaño -que se denomina músculo ciliar- deja de funcionar. Gracias a este movimiento del cristalino somos capaces de enfocar las imágenes tanto de cerca y como de lejos. Cuando el músculo en cuestión pierde su función ya no podemos enfocar las imágenes correctamente. Para corregir este defecto tan solo existen dos alternativas: el uso continuado de gafas que deberemos ir cambiando de graduación continuamente, o la cirugía, que solucionará de manera definitiva el problema.
La intervención dura unos 10 minutos por ojo y consiste en sustituir el cristalino por una lente intraocular que nos permita enfocar a diferentes distancias. La recuperación es muy rápida y al día siguiente el paciente ya es capaz de ver con normalidad y sin apenas molestias.

¿Cómo es el preoperatorio de la cirugía de la presbicia?

Pruebas diagnósticas

Antes de la cirugía el paciente debe someterse a una serie de pruebas diagnósticas que permitirán calcular exactamente la potencia de la lente que deberá implantarse en sustitución del cristalino. Se trata de pruebas totalmente inocuas en las que el paciente tan solo deberá mirar una luz. El máximo inconveniente puede ser que se deba dilatar la pupila para poder ver el fondo de ojo. Esto supondrá que durante unas pocas horas el paciente pueda sentir cierto deslumbramiento.

¿Cómo es la operación de presbicia?

¿Qué he de hacer el día de la intervención?

Lo más importante es acudir en ayunas desde la noche anterior, incluyendo la no ingesta de agua.

‍Tras realizar el trámite de admisión, accederá al área quirúrgica. Una vez allí será atendido en primer lugar por el anestesista, que le colocará una vía para introducir la medicación necesaria así como una ligera sedación. Gracias a esta sedación permanecerá en un estado sosegado pero no dormido del todo ya que se requiere una colaboración mínima por parte del paciente.

‍Una vez pasa al área quirúrgica se procede a esterilizar toda la zona ocular, se le cubre el ojo con una talla y se le inocula tanto un anestésico en forma de gotas como otro más potente que permite que el ojo quede totalmente dormido y no note absolutamente ningún dolor.

‍La intervención consta de 4 pasos principales:

  • INCISIÓN: Se realiza un incisión mínima (2.2mm) a través de la cual se llevará a cabo toda la intervención.
  • APERTURA DE LA CÁPSULA DEL CRISTALINO: Recordemos que el cristalino está compuesto por el material cristalineano y una cápsula muy fina que lo contiene. Para poder colocar la lente intraocular es necesario vaciar la cápsula y extraer todo el material cristalineano. Para ello es necesario retirar parte de la cápsula realizando un orificio en la cara anterior del cristalino.
  • FACOEMULSIFICACIÓN: A través del orificio podemos introducir una pequeña sonda que realiza tres funciones: Emitir ultrasonidos, aspirar e irrigar. Los ultrasonidos ayudan a deshacer las masas cristalineanas para que sean más fáciles de aspirar y al mismo tiempo se debe compensar la pérdida del material aspirado con suero para que la presión del ojo se mantenga constante.
  • IMPLANTACIÓN DE LA LENTE INTRAOCULAR: Una vez aspiradas todas las masas cristalinianas se procede a implantar la lente intraocular en en interior de la cápsula. Esta lente, gracias a su multifocalidad, tiene la capacidad de permitirnos enfocar a diferentes distancias, tal y como lo hacíamos con el cristalino natural antes de que perdiera su capacidad de enfoque.

En cuanto acaba la cirugía el paciente vuelve a una zona de recuperación donde permanecerá tan solo unos minutos y después saldrá a la calle por su propio pie.

¿Notaré dolor durante la cirugía?

Como ya hemos dicho al paciente se le administran diferentes tipos de anestésicos así como una ligera sedación. Esto hace que el paciente no sufra ningún dolor. En todo caso puede notar cierta sensación de presión durante la intervención, pero nunca dolor.

¿Saldré con el ojo tapado?

No. Salvo en casos excepcionales el paciente sale con el ojo destapado. A pesar de que la calidad visual no será perfecta, sí que es lo suficientemente buena como para que el paciente pueda salir caminando por su propio pie.

¿Cómo es el postoperatorio de presbicia?

¿Qué puedo y que no debo hacer tras la cirugía?

Inmediatamente después de la intervención se realiza una primera visita de control para corroborar que la lente está perfectamente colocada y hacer una primera valoración de la calidad visual del paciente. Evidentemente, en esta primera revisión la calidad será limitada, principalmente porque la pupila sigue dilatada.

‍Lo único que no se le permite hacer al paciente el mismo día de la intervención es conducir. Esto es debido a que sigue con los efectos de la sedación y sería peligroso ya que puede sufrir somnolencia.

‍A parte de esto el paciente podrá realizar prácticamente una vida normal, si bien es recomendable que durante los primeros días no cargue con peso.

¿Cuando empezaré a ver bien al 100%?

Tras la cirugía existe un periodo de adaptación. Se ha de tener en cuenta que el sistema visual se ha visto modificado y esto requiere cierto tiempo para que nos acostumbremos. Hay muchos factores que pueden hacer variar que este tiempo sea más o menos largo: la graduación inicial, la capacidad de cicatrización, la edad… Pero, por lo general, al cabo de unos 10-15 días la visión será prácticamente perfecta.

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