Vías Lagrimales

¿Qué son las vías lagrimales?

Las vías lagrimales son una parte del sistema lagrimal. Éste se divide básicamente en dos unidades: el sistema secretor y el sistema excretor.

  • Sistema secretor: Está conformado por las glándulas lagrimales, encargadas de generar la lágrima. Se encuentran en la zona superior del ojo, por detrás del párpado.
  • Sistema excretor: Es el encargado de recoger, canalizar y evacuar las lágrimas. Está compuesto por los puntos lagrimales, que recogen la lágrima, los canalículos, que la llevan hacia los sacos, que son los encargados de bombearla hacía los conductos lagrimales por donde se expulsa definitivamente la lágrima.

Cuando aparece un problema en el sistema lagrimal es muy probable que esté provocado por una obstrucción en alguno de estos puntos. Esto hace que el drenaje de la lágrima no sea correcto y puede provocar lagrimeo constante e incluso infecciones más o menos graves.

Tratamiento de las vías lagrimales

Un problema en las vías lagrimales puede producir tanto una obstrucción que impida la secreción de lágrima de manera normal o bien todo lo contrario, un exceso de secreción que provoque un lagrimeo continuo del ojo. ‍Si notas cualquiera de estos síntomas seguramente padezcas una disfunción en tu sistema lagrimal. En nuestro centro contamos con los métodos más avanzados de análisis de la calidad de la lágrima. Con ello conseguiremos averiguar el origen del problema para poder atajarlo de raíz de la manera más efectiva. Uno de los métodos más efectivos para solventar una obstrucción de las vías lagrimales es mediante el sondaje de las vías lagrimales.

Análisis de la calidad de la lágrima

La lágrima de nuestros ojos debe tener unas propiedades óptimas para que haga correctamente su función, que es la de lubricar la superficie corneal para permitirnos ver de manera correcta. ‍ No puede ser ni demasiado líquida, ya que esto haría que se evaporara con mayor facilidad provocando problemas de ojo seco, ni demasiado espesa, porque nos provocaría visión borrosa. Mediante un análisis exhaustivo de la lágrima podemos determinar la calidad de la misma y darle al paciente el tratamiento más adecuado para mejorarla.

Sondaje de las vías lagrimales

El sondaje de las vías lagrimales es una técnica que básicamente consiste en desobstruir el conducto lagrimal mediante una acción mecánica. La obstrucción impide la salida de la lágrima de manera natural hacia el ojo. Esto puede ocasionar diferentes problemas, como el ojo seco, u otros más graves como infecciones internas. Si la obstrucción es leve el procedimiento se realiza en la misma consulta, si es más grave requerirá entrar en quirófano, pero siempre de manera ambulatoria. La técnica consiste en introducir una sonda metálica en los conductos lagrimales para eliminar la obstrucción y permitir que la lágrima vuelva a drenar de manera natural. El procedimiento dura apenas unos minutos y el paciente notará una mejora instantánea.

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