Avances Tecnológicos en Oftalmología pt.1

Se dice que actualmente vivimos en una sociedad líquida. Es un concepto que intenta reflejar la velocidad a la que se mueve todo hoy en día y que cualquier cambio puede tener consecuencias inmediatas en la otra punta del mundo. Es un concepto asociado a la globalización. Pero ¿Qué es lo que permite que todos estos cambios se produzcan así de rápido? Sin duda es una pregunta con múltiples aristas y posibles respuestas, pero lo que es seguro es que sin los avances tecnológicos actuando como motor estos cambios no serían posibles.‍

En la medicina en particular es uno de los campos en que más cambios se generan de manera constante. Surgen nuevas técnicas, nuevos métodos, nuevos dispositivos que mejoran la precisión del diagnóstico o de los tratamientos ya existentes.

‍Y en el caso dela oftalmología este hecho es especialmente notable. La vista es uno de los sentidos más apreciados -sino el que más-. Se requiere mucha precisión tanto en el diagnóstico como en la efectividad de los tratamientos para conseguir una mejora apreciable por parte del paciente. Cuando hablamos de avances oftalmológicos o relacionados con la visión todos tendemos a pensar en una solución para la ceguera. La realidad es que remediar la pérdida del sentido dela vista es una tarea muy muy complicada, debido sobre todo a factores anatómicos. Pero esto daría para otro post.

‍Ahora bien, esto no significa que no se siga avanzando en muchos otros aspectos. Constantemente aparecen mejoras que permiten que cada vez podamos ver mejor, con mayor calidad, durante más tiempo y con las máximas garantías. A continuación, os queremos hablar de los últimos avances tecnológicos en oftalmología, en qué consisten y qué beneficios nos aportan.

LÁSER DE FEMTOSEGUNDO: 

Hace unos años se vivió una verdadera revolución con la llegada de los primeros láseres de Excímer. Gracias a ellos se pudo ofrecer un tratamiento para eliminar la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo y olvidarse para siempre del uso diario de las gafas o las lentes de contacto. Este tipo de láseres permite remodelar la forma de la córnea para darle la potencia dióptrica adecuada y eliminar el defecto refractivo. Lo hace gracias a un láser que, con una precisión de micras, evapora el tejido de manera muy controlada. El único pero que le podemos encontrar a este tratamiento es que para poder aplicar el láser primero se debe hacer un flap corneal, es decir, cortar una capa muy fina de la córnea mediante un instrumento denominado microqueratomo. Sobre el lecho que deja al descubierto este flap se aplica el tratamiento láser para corregir el defecto refractivo.

‍El Dr. Fernando Castanera fue quien introdujo el primero de estos láseres en España ya en 1988 y desde entonces tanto él como el Dr. Diego Castanera se han convertido en unos grandes expertos en este tipo de tratamientos.

Hace apenas unos años se ha producido la evolución natural de este láser: el láser de femtosegundo. La gran ventaja del láser de femtosegundo es que es capaz detallar el flap y vaporizar el tejido corneal con una precisión aún mayor que el láser de Excímer. Por sus características, este láser es capaz de actuar como un bisturí de gran precisión sobre tejidos transparentes, como es el caso de la córnea. De este modo con un solo instrumento podemos realizar el tallado del flap y posteriormente aplicar el tratamiento.

LENTES DE COLÁMERO

La gran alternativa a la cirugía mediante láser ha sido siempre la implantación de lentes pericristalinianas de colámero. La principal ventaja de este tipo de intervención es que no se elimina ningún tejido. Simplemente se coloca una lente en el interior del ojo que queda posicionada por delante del cristalino y por detrás del iris. Con ello conseguimos corregir el defecto refractivo. Si por la razón que sea esta lente se debe retirar, todas las estructuras oculares quedarían intactas.

‍Las lentes de colámero surgieron hace más de 25 años y ya desde el principio supusieron una gran revolución para poder corregir los defectos refractivos sin alterar ningún tejido de manera permanente. El Dr. Fernando Castanera lo tuvo muy claro y apostó por esta técnica quirúrgica desde el minuto uno. Hasta el punto que fue el primer cirujano en implantar este tipo de lentes en España. Posteriormente, se convirtió en todo un experto en este tipo de intervenciones y fue el gran formador de la mayoría de cirujanos que practican hoy en día esta técnica en el país. Actualmente su hijo, el Dr. Diego Castanera, sigue la senda que marcó su padre y es uno de los mejores especialistas en implantación de lentes de colámero. Así que si estás pensando en deshacerte para siempre de tus gafas o lentillas en Clínica Oftalmológica Castanera encontrarás a los mejore especialistas en este tipo de implantes.

LENTES INTRAOCULARES

Cuando aparece la presbicia-a partir de los 45 años- o las cataratas -a partir de los 55- empezamos a padecer una serie de problemas asociados con una estructura: el cristalino. Tanto la presbicia -conocida también como vista cansada- como las cataratas tienen sus particularidades, pero ambas tienen en común que la visión se vuelve día tras día más difícil, menos nítida y tenemos más problemas a la hora de enfocar a diferentes distancias. La única manera de resolver esta pérdida de visión es sustituir el cristalino afectado por otra lente que haga su función, lo que denominamos lente intraocular o cristalino artificial.

‍Las primeras lentes intraoculares que aparecieron eran rígidas por lo que para poder implantarlas era necesario realizar una incisión muy grande. Esto implicaba más riesgos y sobre todo un periodo de recuperación más largo. Además, estas primeras lentes tan solo permitían enfocar a una distancia, de lejos o de cerca, por eso se conocen como lentes monofocales. Todavía existen y se siguen implantando, pero cada vez son menos solicitadas ya que con este tipo de lentes seguiremos necesitando a la usar gafas para poder enfocar distancia que no quede cubierta por la lente.

‍Actualmente, las lentes más precisas son las conocidas como lentes multifocales, que nos permiten enfocar a cualquier distancia sin necesidad de utilizar gafas o lentillas. Esto se consigue gracias a la diferencia de potencia dióptrica que ofrecen los diferentes anillos concéntricos que podemos ver en la imagen. Otra gran ventaja es que están hechas de un material muy flexible, por lo que se pueden introducir plegadas por una incisión mínima de apenas 2mm. Esto permite que la recuperación sea muchísimo más rápida y la calidad visual muy buena pasados tan solo unos días.

‍Te recordamos que en Clínica Oftalmológica Castanera somos pioneros en la realización de todos estos tratamientos quirúrgicos. Contamos con los mejores y más formados especialistas en este tipo de técnicas quirúrgicas que aseguran las máximas garantías de éxito.

‍Tenemos unos cuantos avances destacables más. Pero nos los guardamos en la recámara para la siguiente publicación. En ella te hablaremos de los anillos intracorneales para corregir el queratocono, las inyecciones intravítreas para tratar la DMAE y los últimos avances en el tratamiento del ojo seco.