Etapas visuales: infancia, adolescencia y edad adulta

La visión es uno de los sentidos más importantes que tenemos puesto que es el que nos revela como es el mundo que nos rodea. A lo largo de nuestra vida, nuestros ojos van cambiando, evolucionando y, como cualquier otro órgano de nuestro cuerpo, envejeciendo. El objetivo de este post es dar a conocer las diferentes etapas visuales por las que pasamos desde la infancia a la edad adulta.

Infancia

En la infancia, el sistema visual se está desarrollando y madurando. Los ojos crecen y se adaptan a la luz. Los músculos oculares también se desarrollan, lo que permite que los ojos se concentren en objetos cercanos y lejanos.

Cambios anatómicos

Durante la infancia, los ojos crecen a un ritmo rápido. El diámetro del globo ocular aumenta de unos 18 milímetros al nacer a unos 24 milímetros en la edad adulta. También se desarrolla la retina, que es la capa sensible a la luz que se encuentra en la parte posterior del ojo. La retina contiene los fotorreceptores, que son las células que convierten la luz en señales eléctricas que se envían al cerebro.

Afecciones visuales

Los problemas visuales más comunes en la infancia son:

  • Ambliopía: también conocida como «ojo vago», es una condición en la que un ojo no se desarrolla correctamente. Esto puede deberse a una mala alineación de los ojos (estrabismo) o a una diferencia de graduación entre ellos.

La ambliopía suele aparecer en los primeros años de vida. Los síntomas pueden incluir:

  • Parpadeo y/o frotamientos oculares constantes.
  • Desviación de la mirada.
  • Enfoque incorrecto.

El tratamiento de la ambliopía suele consistir en el uso de parches oculares. El objetivo del tratamiento es obligar al ojo afectado a trabajar más y, por lo tanto, desarrollar su visión.

  • Estrabismo: es una condición en la que los ojos no están alineados correctamente. Puede ser congénito o adquirido.

El estrabismo suele aparecer en los primeros años de vida. Los síntomas pueden incluir son muy similares a los mencionados anteriormente: parpadeo, desviación y mal enfoque.

El tratamiento del estrabismo suele consistir en el uso de gafas o lentes de contacto para corregir la graduación de los ojos. Pero en algunos casos se necesita ir un paso más allá y realizar una cirugía mediante la que corregir la alineación de los ojos.

  • Defectos refractivos: son problemas de enfoque que pueden causar visión borrosa. Los defectos refractivos más comunes son la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo.

La miopía es un defecto refractivo en el que los objetos lejanos se ven borrosos. En cambio, la hipermetropía provoca un desenfoque de los objetos cercanos. Por otro lado, el astigmatismo es un defecto refractivo en el que los objetos se ven borrosos y distorsionados.

Los defectos refractivos suelen ser hereditarios. Pueden aparecer en cualquier momento de la vida, pero suelen ser más comunes en la infancia. El tratamiento de los defectos refractivos en esta etapa de la vida, suele consistir en el uso de gafas o lentes de contacto para corregir la graduación de los ojos.

La adolescencia

En la adolescencia, el sistema visual continúa madurando. Los ojos crecen hasta alcanzar su tamaño adulto. Los músculos oculares también se desarrollan por completo.

Durante esta etapa, es importante seguir realizando revisiones oftalmológicas periódicas, ya que es posible que los problemas visuales que se hayan detectado en la infancia hayan empeorado.

Afecciones visuales

Los problemas visuales más comunes en la adolescencia son los mismos que en la infancia, pero pueden empeorar con el tiempo.

  • Ambliopía: si no se ha tratado durante la infancia y tampoco se intenta tratar en esta etapa, las probabilidades de recuperación total del ojo se reducen notablemente.
  • Estrabismo: del mismo modo, si no se trata, el estrabismo puede provocar problemas de visión binocular, como la diplopia (visión doble).
  • Defectos refractivos: la falta de corrección o una mala corrección generará con toda probabilidad problemas como la fatiga visual o la migraña.

La edad adulta

En la edad adulta, el sistema visual comienza a envejecer y empiezan a aparecer los primeros síntomas de debilitamiento muscular. Esto provocará problemas visuales como:

  • Presbicia: es la pérdida de la capacidad de enfocar objetos cercanos.

La presbicia suele aparecer a partir de los 40 años. Los síntomas pueden incluir:

  • Dificultad para ver de cerca. Esto provoca que actividades cotidianas como leer o coser se tornen muy tediosas.
  • Necesidad de tener que alejar los objetos para verlos con claridad.
  • Dolores de cabeza o fatiga ocular.

El tratamiento de la presbicia se resolvía normalmente con el uso de gafas o lentes de contacto para corregir la graduación del paciente, lo que obligaba a estar constantemente renovando las gafas o lentillas. Por suerte, actualmente existe una solución segura, efectiva y permanente: la cirugía.

  • Cataratas: su característica principal es que provocan la opacificación del cristalino, la lente natural del ojo.

‍Las cataratas suelen aparecer a partir de los 50 años. Los síntomas pueden incluir:

  • Visión borrosa o nublada.
  • Problemas para ver de noche.
  • Sensación de deslumbramiento.

El único tratamiento eficaz y efectivo de las cataratas es la cirugía. En esta intervención se sustituye el cristalino opaco por una lente o cristalino artificial.

  • Degeneración macular asociada a la edad (DMAE): es una enfermedad que afecta a la mácula, la zona central de la retina responsable de la visión central.

La DMAE suele aparecer a partir de los 50 años. Los síntomas pueden incluir:

  • Manchas o puntos oscuros en la visión central
  • Dificultad para leer o reconocer caras

El tratamiento de la DMAE depende del tipo de enfermedad. En algunos casos, el tratamiento puede ayudar a retrasar la progresión de la enfermedad.

Conclusiones

La visión es un sentido esencial para nuestra vida. Es importante cuidar de nuestros ojos desde la infancia para prevenir problemas visuales.

En Clínica Oftalmológica Castanera, contamos con un gran equipo para tratar cualquier defecto visual. Gracias a ellos podemos decir con orgullo que somos uno de los centros de referencia a nivel estatal en el tratamiento de la salud ocular.

Cuida del más preciado de nuestros sentidos con los mejores especialistas y recuerda realizar al menos una revisión oftalmológica completa al año. La prevención es la mejor arma para luchar y atajar a tiempo cualquier tipo de afección ocular.