El parche que cura: ambliopía u ojo vago

La ambliopía, también conocida como ojo vago, es una patología que afecta a uno de los dos ojos impidiéndole alcanzar una agudeza visual correcta. Suele aparecer entre los 2 y los 7 años de edad. En esta etapa del desarrollo es cuando se consolida la conexión entre los ojos y el cerebro. A causa de ciertos factores, que veremos a continuación, esta conexión puede verse alterada en uno de los dos ojos. A partir de ese momento, el cerebro empezará a obviar la información del ojo afectado y tan solo procesará como buena la del ojo sano. 

¿Qué provoca la aparición del ojo vago?

Como hemos indicado es una afección que aparece durante la infancia y existen varios factores que pueden desencadenar su desarrollo

  • Estrabismo: Hablamos de estrabismo cuando hay una desviación de la mirada, es decir, los ojos no trabajan de manera sincronizada y son incapaces de enfocar al mismo punto. En este caso, el cerebro, para evitar la visión doble, se queda únicamente con la información del ojo dominante y elimina la del otro.
  • Defecto refractivo acusado: Los defectos refractivos son aquellos que afectan a la agudeza visual e impiden enfocar correctamente las imágenes. Nos referimos a la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo. Cuando este defecto es muy elevado en uno de los dos ojos, ocurre lo mismo que en el caso del estrabismo: el cerebro va eliminando la información proveniente de este ojo y se queda tan solo con la del ojo sano.
  • Catarata u opacificación de la córnea: Puede producirse también que uno de los dos ojos presente un problema de opacificación, que impida la entrada correcta de luz, y, por lo tanto, también de las imágenes. Sería el caso de la existencia de una catarata congénita —de nacimiento— o bien de una lesión o patología corneal que afecte a su transparencia. Este hecho hará que el cerebro anule la información de este ojo, ya que no la información aportada será irrelevante.

¿Cómo podemos detectar su aparición?

La mejor manera de detectar si un niño padece esta patología es mediante una revisión oftalmológica. A partir de los 18 meses ya se pueden realizar los primeros controles para, entre otras cosas, detectar un posible estrabismo.

Aun así, existen ciertos comportamientos que nos deberían alertar y hacer reaccionar rápidamente:

—Si vemos que el niño cruza la mirada o ladea la cabeza para enfocar un objeto.

—Si presenta fotofobia exagerada, es decir, sensibilidad a la luz.

—Si vemos que se tapa un ojo para enfocar. 

—Si se queja de dolores de cabeza.

En cualquier caso, la mejor opción es una revisión completa de manera rutinaria y preventiva desde los 2 años para prevenir tanto este como otros defectos visuales que pueden aparecer durante la infancia.

¿Se puede tratar y eliminar la ambliopía?

En el caso del ojo vago la detección precoz es muy importante. Este será un factor clave para conseguir una recuperación lo más completa posible. Es decir, cuanto más tiempo pase sin recibir el tratamiento adecuado, más difícil será restablecer la conexión ojo-cerebro.

Por tanto, existe tratamiento, pero el éxito de éste irá ligado a lo pronto que empecemos a aplicarlo.

El tratamiento en sí dependerá de la causa de base que está generando la ambliopía. Si existe una catarata congénita o un estrabismo incipiente, el primer paso será tratar de eliminar estas patologías. En el caso de no existir ninguna patología previa, el tratamiento consistirá en forzar la visión con el ojo afectado. Cuando vemos a niños con un ojo tapado con un parche, al contrario de lo que la gente suele pensar, se trata realmente del ojo sano. De esta manera se va regenerando la conexión con el cerebro del ojo ambliope. 

Tanto la duración del tratamiento, como las horas que deberá llevarse el parche cada día de manera continua, dependerá del grado de afección inicial. Habrá casos que deberá llevarse todo el día durante mucho tiempo y otros en los que tan solo será necesario llevarlo unas pocas horas durante unos meses.

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