El decálogo para ser un abuelo con una vista de 10

Descubrir el elixir de la eterna juventud para mantenernos por siempre jóvenes ha sido y será uno de los objetivos más deseados por la humanidad. Si bien esto es imposible, porque nadie es capaz de detener el paso del tiempo, si que hay una serie de pautas y normas que, si las seguimos con constancia y empeño, permitirán que nuestra vista llegue en mejores condiciones a la tercera edad:

1. Cuida tu alimentación, o alimenta tu vista. Hay una frase que dice que “somos lo que comemos”. Y es una afirmación muy acertada. Mantener una dieta equilibrada y variada te ayudará muchísimo a estar más sano, disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y, por extensión, también tendrás menos riesgo de padecer otras patologías asociadas, muchas de ellas que afectan a la vista (glaucoma, retinopatía diabética, etc).Una dieta equilibrada y sana la podríamos resumir en estos preceptos:

  • Alta presencia de frutas y verduras, que nos aporten vitaminas y minerales.
  • Baja en hidratos de carbono, para evitar que el exceso de azúcares en que se convierten se transformen en reservas de grasa.
  • Comer pescados que nos aportarán todos sus ácidos grasos como el omega 3 muy beneficioso para nuestro organismo.
  • Hacer un consumo moderado de grasas, carnes rojas y embutidos, ya que un exceso de estos alimentos puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades muy peligrosas, entre ellas el cáncer.
  • Y sobre todo evitar al máximo el consumo de productos procesados. Esto incluye en primer lugar todo tipo de bollería industrial, muy perjudicial para el organismo por su elevado contenido en azúcar. Y en segundo lugar cualquier tipo de producto envasado (excepto las conservas) como por ejemplo pizzas, patatas chips,… que  llevan entre sus componentes muchos conservantes, colorantes, estabilizantes y potenciadores del sabor que no son nada recomendables.

2. Hacer deporte. Activar nuestro organismo. Hacerlo trabajar para quemar, no solo grasas, sino toxinas tiene infinidad de beneficios para nuestro cuerpo. Una vida sedentaria es una vida en la que se van acumulando sustancias muy perjudiciales. En cambio hacer deporte nos mantiene sanos, mejora nuestra presión arterial, activa nuestro metabolismo… Son muchos los beneficios del deporte en contraposición a llevar una visa sedentaria. No importa el tipo de deporte. Hemos de encontrar aquel tipo de ejercicio que más se adapte a nuestros gustos y capacidades.

Tampoco hace falta hacer una maratón cada semana o una Ironman, con hacer media hora de ejercicio moderado unos 4 o 5 días a la semana será más que suficiente.

3. No fumar. A estas alturas es más que sabido que fumar no aporta absolutamente ningún beneficio, todo lo contrario. El humo de los cigarrillos lleva incluido cientos de sustancias tóxicas que estamos introduciendo de manera voluntaria directamente a nuestros pulmones y que, posteriormente, pasarán al torrente sanguíneo. Si lo pensamos bien estamos envenenándonos de manera voluntaria y continuada. El simple hecho de que pueda provocar infinidad de tipos de cáncer distintos debería ser suficiente para que dejáramos de fumar. Pero también es cierto que la nicotina se trata de una sustancia muy adictiva y por eso cuesta tanto dejarlo. Si no tenemos la fuerza de voluntad para dejarlo por nosotros mismos debemos buscar ayuda. Existen múltiples soluciones, desde los conocidos parches o chicles de nicotina hasta ayuda psicológica e incluso métodos que utilizan la hipnosis para desengancharnos. Da igual el método que elijamos pero, si somos fumadores, debemos dejarlo cuanto antes. Y por cierto, no vale eso de decir “yo es que soy fumador social y solo fumo uno o dos cigarrillos cuando salgo”. Un solo cigarrillo nos perjudica enormemente. Hemos de tener en cuenta que incluso los fumadores pasivos pueden desarrollar enfermedades relacionadas con el tabaco. Así que cuanta menos gente fume menos fumadores pasivos habrá también.

4. No beber alcohol. Al igual que el tabaco no hay ningún beneficio en el hecho de consumir alcohol. Se trata de una sustancia que, incluso en pequeñas cantidades puede perjudicar a nuestro organismo. Por desgracia vivimos en una sociedad en que el consumo de alcohol no solo está aceptado y normalizado sino que muchas veces es casi obligatorio. Cualquier celebración conlleva casi siempre el consumo de alcohol. La recomendación es evitar cualquier tipo de bebida alcohólica o como mínimo reducir su consumo al máximo y, en todo caso, optar siempre por bebidas de baja graduación.

5.Protege siempre tus ojos con unas buenas gafas de sol. En este artículo ya comentábamos la importancia de protegerse los ojos con unas buenas gafas de sol para evitar que se desarrollen enfermedades como las cataratas u otras que afectan a nuestra retina. Al final nuestros ojos están compuestos por estructuras transparentes, desde la córnea hasta la retina. Esto es lo que nos permite ver nítidamente el mundo exterior. El problema es que, al igual que las imágenes, los rayos UV del sol también atraviesan todas estas estructuras causando ciertas patologías más o menos graves en función del tiempo de exposición. Por eso la recomendación es siempre proteger nuestros ojos con unos buenos filtros como son unas gafas de sol. Eso sí, deben estar siempre homologadas con el distintivo CE y debemos adquirirlas en establecimientos oficiales.

6.Protege tus ojos de posibles impactos e irritaciones. Deportes de contacto como las artes marciales u otros como el tenis, padel o el squash pueden ser peligrosos para nuestros ojos. Un impacto de la pelota puede provocar lesiones severas. Se recomienda siempre utilizar unas gafas de protección que hagan de barrera contra un posible impacto. Lo mismo ocurre con otros deportes como el ciclismo o el running, que aunque no son de impacto, sí que es posible que nos pueda entrar algún cuerpo extraño o insecto y provocarnos algún tipo de lesión. Asimismo, los deportes acuáticos requieren siempre del uso de gafas de protección para prevenir irritaciones que pueden desembocar en otras afecciones más graves como la conjuntivitis.

7. Evita el uso excesivo de las pantallas. Exponer nuestros ojos a la luz de las tablets, móviles y ordenadores hará que notemos la vista cansada e incluso cierta sensación de escozor o irritación. Esto es debido no solo a la iluminación en sí, sino también al hecho de que, al fijar nuestra mirada en la pantalla, olvidamos parpadear y nuestros ojos se van secando al no recibir la hidratación adecuada que nos proporcionan los parpadeos. Es importante hacer descansos, mínimo cada 30 minutos. También es aconsejable utilizar colirios de lágrima artificial que nos ayudarán a mantener los ojos perfectamente hidratados. Otra recomendación es tener las estancias donde estemos utilizando este tipo de dispositivos bien iluminadas, o si se estamos utilizándolos en lugares poco iluminados hacer uso del modo noche en que la luz de las pantallas es mas adecuada para nuestros ojos.

8. Sal al aire libre y disfruta de la naturaleza. Estar en espacios abiertos, pasear por el campo o por la playa hace que desconectemos de nuestras rutinas diarias, nos recarga de energía y vitalidad. Y no solo eso, el hecho de estar en espacios abiertos nos hace trabajar con nuestros ojos de otra manera, enfocando a distancias más lejanas de lo que lo podemos hacer en la ciudad y sobre todo en nuestros puestos de trabajo. Este tipo de enfoques a larga distancia nos permiten trabajar la movilidad de los músculos encargados de realizar el enfoque a diferentes distancias lo cual es un ejercicio magnífico para mantener nuestros ojos sanos y entrenados.

9. Existe la opción de realizar ejercicios visuales. Si no disponemos del tiempo o la oportunidad de salir al exterior siempre existe la posibilidad de entrenar nuestra vista con ciertos ejercicios de enfoque para mantenerla en buen estado. Existen multitud de ejercicios distintos que  con tan solo unos minutos al día nos permitirán ejercitar nuestra vista lo suficiente para mantener la en forma.

10. Y por supuesto realiza mínimo una visita anual con tu oftalmólogo. La prevención es siempre la mejor opción ya que ciertas enfermedades no se manifiestan hasta que ya llevan desarrollándose un tiempo. Si somos capaces de adelantarnos a su aparición podremos poner remedio antes de que los daños que puedan ocasionar sean demasiado graves o incluso de carácter irreversible. Con una simple visita rutinaria de control se pueden detectar muchos problemas visuales y darles una solución rápida y eficaz.

Si sigues estos diez consejos no podemos asegurarte que llegues a los 100 años, pero sí que podemos afirmar con bastante seguridad que tu vista se mantendrá mucho más sana y en mejores condiciones.